Editorial de Gustavo Estigarribia.
Hablar de Luis Alfredo Ortega, en lo personal tiene un compromiso aparte, amado, carismatico, sencillo, simple, fue un hombre que supo conquistar el corazón de su gente con su humildad y carisma. Llegó desde Lules, Tucumán, su pueblo natal, lleno de ilusiones y decidido a escribir su propia historia que hoy dejó un gran legado.
Fue el último Intendente del viejo distrito de General Sarmiento, hoy dividido en San Miguel, Malvinas Argentinas y José C. Paz.
Nació en Lules provincia de Tucumán, el 22 de Junio de 1948, hermano mellizo de Raúl, conocido artísticamente como “Freddy Tadeo”, hijo de Doña Nelly Saavedra y Don Juan Ortega. Una mamá que promovía la música y el canto a sus hijos, recordemos que formó el grupo musical “Los Muñecos”.
Casado con María Rosa Peroné, tuvieron 5 hijos, María Cristina, María Gabriela, María Cecilia, Luis Nicolas y Jorge. Tenía devoción por ellos, padrazo. Además hoy tiene muchos nietos que todos tienen algo de su abuelo. Fanatico de Racing Club de Avellaneda.
Fue además de intendente, el Presidente del PJ de su distrito, le ganó la interna al aparato municipal a cargo de Eduardo López hijo del recordado Intendente Remigio López. Esa interna fue una batalla del PJ como pocas, estaba la mirada de todo el arco político pendiente de sus resultados, Luego la general la ganó con mucha comodidad al candidato Radical de entonces.
Hoy 26 de Julio se cumplen 30 años de su fallecimiento, parece que fue ayer, es difícil hacer esta editorial teniendo en cuenta mi cercanía, fue un hombre de mucha lectura, una gran cultura general, conocedor de la historia, artista y político. Empezó su camino a la intendencia caminando el distrito casa por casa, en cada encuentro los mates, la torta frita, empanadas o pizzas y también algo a la parrilla. La gente lo esperaba, llegaban a su encuentro con sus problemas y él siempre tenía una respuesta, la gente lo amaba, tenía una gran oratoria y una capacidad para entender la política.
Salía a caminar y la gente sola llegaba para hablar con él, era un trabajador de la política. Un buen día escuchando a los vecinos, muchos de ellos venidos del interior, provincianos a los que entendía porque se identificaba con sus historias, el desarraigo. Desafió al aparato y le ganó.
De tanto andar, escuchaba a esos provincianos, se paraba en cualquier lugar y buscaba como ayudarlos. Entendía la pobreza, la falta de vivienda, de salud y entre tantas otras las de educación. El trabajo de los hijos de aquellos paisanos era un tema a solucionar, pero había que capacitarlos y la universidad era el sueño de mi hijo el doctor…, ahí entendió que la Universidad privada era imposible y que UBA para muchos estaba lejos porque además de estudiar había que trabajar y entonces tuvo la idea de “acercar la educación a su gente” y nació la idea de lo que hoy es la Universidad de General Sarmiento, hablo el Presidente Menem, luego legisladores como Francisco Mugnolo.
También creó el Hospital Mohibe Akil de Menem, ese nombre en honor a la madre del Presidente, Luis Ortega tenía esa picardía para ser políticamente especial.
Otro de sus logros fue poner la piedra fundamental del actual Hospital Mercante en José C. Paz., que inauguro sobre el final de su mandato.
Además de asfaltos troncales, salas, escuelas, comisarías y tantas obras que realizo en su gestión de gobierno, le tocó en suerte aquella interna entre su hermano Ramón y Eduardo Duhalde, detrás de la misma estaba “Carlitos”. Esa fue la razón principal razón para dividir el distrito, el gobernador no quería que General Sarmiento sea la playa del desembarco del Orteguismo en la provincia y perder distritos a manos del entonces gobernador tucumano y candidato de la rosada.
Duhalde hizo todo lo posible para que no sea candidato en su terruño, José C. Paz, porque el gobernador tenía para los 3 distritos sus propios candidatos. La ingratitud de un gobernador que pudo tener reelección gracias a ese acuerdo que fue un hecho político, su acuerdo con el MODIN de Aldo Rico y que finalmente le dio su reelección en la Provincia. Ortega personalmente llamó por teléfono a Duhalde a San Vicente y le dijo que ya había hablado con el ex Teniente Coronel y que podían llegar a un acuerdo, cosa que termino pasando.
Luis Ortega había provocado otro hecho político más, nombrando como Secretario de Industria a Fernando Vaca Narvaja, para esa época fue una trascendente movida política por la historia reciente del compañero Montonero. Había que animarse y no lo dudo, siempre estaba un paso adelante.
Igualmente Luis Ortega junto al entonces Senador Alberto “negro” Oliva, le jugaron interna al aparato bonaerense y la ganaron la minoría, automáticamente Luis Ortega se convirtió en futuro candidato a Gobernador y un serio problema para la “orga” de Banfield.
Muchos compañeros vienen a mi memoria, los paredones del distritos pintadas con una frase del “Pato” Edgardo Saley que decía “Con virtudes y defectos te queremos Luis Ortega”.
Luis Ortega escribio una importante página de la historia de estos pueblos que hoy muchos lo recuerdan, estará siempre en el recuerdo de su gente, de sus hijos, ahora de sus nietos que reciben su legado. Los que te conocimos levantamos una copa en tu honor.
La vida termina con una accidente automovilístico llegando a su pueblo, para todos difícil de digerir. Nos dejó el mismo día que Evita por quién tenía devoción. La amaba, decía que ella sí quería a los pobres. Tuve la suerte de hacerle su última entrevista como Intendente, con el amor y satisfacción que sentía lo acompaño su padre, Don Juan.
Un intendente que entendió que gobernar era estar cerca.