*COMUNICADO*
Como respuesta al compromiso asumido en publicar la debida constancia sobre el resultado de los hisopados que se me realizaron por haber presentado síntomas compatibles con COVID-19 es que adjunto a la presente publicación el documento que descarta la sintomatología existente con el virus de la Pandemia.
Durante estas horas he visto, desde un pequeño grupo de personas, una violencia sin precedentes hacia mi persona.
Esto excede las distintas miradas. De hecho, he podido charlar con personas muy dignas en la defensa de sus argumentos con las que nos hemos permitido el entendimiento mutuo, sosteniendo sanas diferencias.
Ayer por la noche, mientras habitaba el aislamiento, participé en forma virtual de un conversatorio muy importante promovido por la FAM. Escuché con mucha atención lo que compañeras con responsabilidades ministeriales a nivel nacional compartían sobre la experiencia de anidar con perspectiva de género el desarrollo de la práctica política.
Una periodista que se puso en contacto conmigo me hizo notar que yo estaba naturalizando una violencia inédita sobre mi salud, mi persona, y mi militancia.
A esa mujer que me dijo en buen romance: “Date cuenta”, todo mi agradecimiento hermanado.
La paridad de género no garantiza en absoluto la representación con perspectiva de género.
El patriarcado se ha filtrado exitosamente por muchas partes, pero no en todas.
La juventud y el movimiento feminista es un faro imprescindible en la tarea de ganar la batalla cultural, en la construcción de igualdades, en la redistribución de las oportunidades.
Es por eso que además de agradecer la infinita cantidad de mensajes de cariño que he recibido, quiero dejar plasmado mi compromiso irrevocable en la representación del proyecto nacional, popular, democrático, feminista y latinoamericanista. Y también decirle a toda la juventud y a las mujeres que en esta compañera hay una aliada incondicional para dar todas las batallas que hagan falta dar para que nos dejen de matar, estigmatizar, usar y banalizar.
Durante mucho tiempo pensé que este último compromiso estaba claro, y creo que para la juventud y para muchas mujeres en su mayoría, lo está.
Sin embargo estoy segura que la dirigencia política, sin distinción, con la que comparto mi responsabilidad y milito, no lo tiene tan claro.
Pueden querer usar a las mujeres para su política pequeña, pueden colgarse de nuestra lucha, de nuestras muertas, de las violencias que sufrimos, pueden hacer lo que quieran, siempre hicieron lo que quisieron, salvo que ahora nosotras, no nos callamos más.
Como dijo ayer la gobernadora Alicia Kirchner, compañeras: “Las conquistas siempre llegan”.
Con toda la fuerza de siempre, sabiendo que con respeto personal, intelectual y político no hay imposibles.
Nos estaremos viendo en la próxima sesión, para dar curso a la rendición de cuentas 2019, y también para bancar sin grises, al proyecto político del que nunca dudé y soy parte.